Clínica Dra. Sofía Campanella, Uruguay
Clínica de amplio espectro, más de 10 años, base de 14.841 pacientes.
“Más de cien agendas en lo que llevamos del programa. Pacientes que hace tiempo no veíamos volviendo a la clínica.”


Carga tres números de tu clínica y mira cuánto dejaste de facturar.
El total de pacientes que alguna vez atendiste, estén activos o no
Los que volvieron al menos una vez este año. Si no lo sabes exacto, un estimativo alcanza
Lo que gasta en promedio un paciente por tratamiento
Dinero dormido en tu base hoy
$ 0
Escenario conservador: asume que vuelven 7 de cada 100 pacientes dormidos.
Facturación que se duerme cada mes
$ 0
Cada mes, este grupo cumple un año sin volver y se suma a los que ya estaban dormidos.
Carga tus tres números arriba y el documento queda listo para compartir.
Los porcentajes salen de nuestra experiencia operando con clínicas, no de una medición de tu base: por eso llevan el símbolo ≈. Tus tres números entran a la cuenta tal como los cargaste.
La calculadora mide una sola cosa: la primera ola de tu base dormida. El sistema trabaja tres circuitos, y dos de ellos no están en ese número.
Contado en el número de arriba
El que se fue. Pacientes sin visitas hace más de un año. Es lo único que la calculadora de arriba está contando.
No está en el número
El que quedó a mitad de camino. Presupuestos que nunca se cerraron, tratamientos que se cortaron en la mitad, citas que se cancelaron y nadie volvió a ofrecer. Ya dijeron que sí una vez: el monto está en la ficha.
No está en el número
El que está bien y toca traer de vuelta. El paciente que terminó su tratamiento vuelve a control a los seis meses solo si alguien lo llama. Este circuito se regenera cada mes, e incluye a cada paciente que los otros dos recuperan.
Cada respuesta se atiende al instante, a cualquier hora. Cuando la clínica escribe y el paciente contesta veinte minutos después, esa respuesta espera hasta que la recepción pueda soltar el mostrador, y ahí el turno ya se enfrió. Ese hueco es donde más citas se pierden, y es el que este sistema cierra.
Los recordatorios previos a cada cita también están incluidos.
La reactivación no falla por falta de pacientes. Falla por cómo se ejecuta. El circuito de Vincca sale de identificar los patrones que cortan el regreso del paciente y probar el mensaje justo, cientos de veces, sobre bases reales.
Y en el consultorio de Montevideo, 116 agendas sobre una base de 640: el 18%.
El fin del sistema es uno: fidelizar. Que el paciente que ya atendiste vuelva, y siga volviendo, sin esperar a que algo le duela ni que termine en la clínica vecina. La agenda deja de reaccionar y empieza a trabajar para la clínica.
Sin marketing, sin publicidad, sin crear contenido. Recibes las agendas confirmadas y los avisos que las acompañan. Nada más.
Cada paciente vuelve al menos dos veces al año porque el sistema lo trae de vuelta, no porque se acordó de que le dolía algo.
Un paciente que recibe atención constante, recomienda. De todos los sistemas, este es el que más alimenta el canal del que viven las clínicas: los referidos.

Llevo años diseñando sistemas comerciales. Y si algo los hace funcionar es mi TDAH: una cabeza que no puede dejar de ver patrones. Dónde se corta un proceso, cuál es el flujo de seguimiento que convierte, cómo hacer que cada parte del sistema alimente a la siguiente.
Sobre esa base construí Vincca: cientos de pruebas en bases reales de clínicas hasta dar con el circuito óptimo para convertir pacientes dormidos en agenda llena. Desde febrero, el sistema opera en clínicas de cuatro países.
Contacto directo · +54 9 221 350-8505
Dos casos a propósito: una clínica de amplio espectro y un consultorio de un solo profesional. Son los dos extremos del sistema, y funciona igual en los dos. Entre ellos está tu clínica.
Clínica de amplio espectro, más de 10 años, base de 14.841 pacientes.
“Más de cien agendas en lo que llevamos del programa. Pacientes que hace tiempo no veíamos volviendo a la clínica.”


Un solo profesional, más de 20 años, base de 640 pacientes.
Pidió pausar el contacto a pacientes nuevos porque se le llenó la agenda.


Dos voces de los seis centros activos. Los números completos están en los casos de arriba.
Más de cien agendas en lo que llevamos del programa. Pacientes que hace tiempo no veíamos volviendo a la clínica.
El doctor manda su semana por mensaje. Poco después pidió pausar el contacto a pacientes nuevos porque se le llenó la agenda.
Consultorio odontológico, Montevideo. Lo que esos turnos significaron, contado por él, al mes y medio.


No hay plantillas. El sistema completo se construye a medida de cada clínica: sus pacientes, su agenda, su forma de trabajar. La implementación es el corazón del programa.
Tus tres números, y ves cuánto hay dormido.
Se construye el sistema a medida: tu base, tus mensajes, tus flujos de seguimiento.
Tus pacientes dormidos empiezan a agendar.
El flujo queda andando y se revisa contigo cada mes.
La base de tu clínica se usa solo para reactivar a tus pacientes. Nunca se comparte ni se cruza con terceros, y queda por escrito en el acuerdo.
En tránsito y en reposo, con acceso restringido al mínimo necesario para operar.
Al terminar el programa, los registros de contacto quedan en tu clínica.
Esto no es publicidad ni captación de pacientes nuevos. Se trabaja sobre la base que tu clínica ya tiene: gente que ya te conoce y ya confió en ti. Por eso todo empieza con el diagnóstico. Antes de proponerte nada, ves cuánto hay dormido en tus propios números.
Cada base es distinta, pero el arranque no es lento. En el último programa, a la primera semana el sistema agendó 9 turnos en un solo día. El diagnóstico te da la primera lectura de tu caso.
Lo que ya tienes: tu base de pacientes y tu agenda. El resto se define en la primera conversación.
Se usan solo para reactivar tu base, cifrados y con acceso restringido. Nunca se comparten, y al terminar el programa los registros quedan en tu clínica.
Puedes armar el documento con tus números y compartirlo, o escribirnos y lo vemos juntos.
Carga tus tres números arriba y el documento queda listo para compartir.